1. La probabilidad de que mañana o, entre un rato mientras leemos esto, se descubra la secuencia de los NP es la misma que yo afirme como verdad hoy que tal secuencia nunca se va a conseguir. La incertidumbre es igual para ambas. 2. ¿Por qué nunca habrá una secuencia? Yo digo que no la habrá nunca porque la existencia de los NP es una condición arbitraria a la que los números enteros responden según sus condiciones esenciales fundamentales. 3. Si yo le pregunto al primer trillón de enteros cuál de ustedes es divisible sólo entre 3 y por sí mismo, evidentemente no tendré como respuesta un conjunto de números, igualmente lo exija con 2, puesto que, como sabemos, serán sólo ellos dos los que resulten. Y ningún entero mayor que ellos, bajo estas condiciones, me dará algo distinto porque siempre será él mismo. 3. Si esa misma condición, por racionalismo clásico, la llevo a 1, como...